El fósforo es uno de los tres macronutrientes primarios que necesitan las plantas, junto con el nitrógeno y el potasio. La principal fuente natural de este elemento es la roca fosfórica, un mineral que se extrae de yacimientos y está compuesto mayoritariamente por apatita, una forma de fosfato de calcio. El problema es que, en estado bruto, esta roca prácticamente no libera fósforo al suelo en la cantidad y a la velocidad que necesita el cultivo.

Esta limitación se resuelve a escala industrial con un proceso bien establecido en la química de fertilizantes: el tratamiento de la roca fosfórica con ácido sulfúrico, que convierte el fosfato de calcio poco soluble en superfosfato simple, un compuesto soluble y disponible desde el punto de vista agronómico. Para quien compra, especifica o hace el seguimiento de este insumo en la cadena productiva de fertilizantes, la calidad del ácido sulfúrico utilizado importa tanto como la calidad de la propia roca.

Por qué la roca fosfórica bruta no cubre la necesidad del cultivo

La apatita, principal mineral fosfatado presente en los yacimientos explotados comercialmente, tiene una estructura cristalina estable y una solubilidad en agua muy baja. Esto significa que el fósforo que contiene permanece químicamente "atrapado" en la roca: aun aplicada directamente al suelo, molida, la mayor parte del fósforo no se disuelve a la velocidad necesaria para que lo absorban las raíces de los cultivos dentro de un ciclo agrícola normal.

Desde el punto de vista agronómico, lo que importa es la disponibilidad del fósforo, es decir, la fracción que efectivamente se solubiliza en el suelo y queda accesible para las plantas, y no el contenido total presente en el material. La roca fosfórica bruta tiene baja disponibilidad precisamente porque su estructura mineral resiste la disolución en condiciones normales de suelo y humedad.

Para transformar ese fósforo estructuralmente no disponible en una forma soluble, hay que romper la estructura cristalina de la apatita por vía química. Esa es justamente la función que cumple el ácido sulfúrico en el proceso de acidulación de la roca fosfórica.

La reacción entre el ácido sulfúrico y la roca fosfórica: de la apatita al superfosfato simple

El ácido sulfúrico (H2SO4) es un ácido mineral fuerte y diprótico, es decir, capaz de donar dos iones hidrógeno por molécula en reacciones ácido-base. Esta característica lo hace eficiente para atacar la estructura del fosfato de calcio presente en la roca fosfórica.

Cuando la roca fosfórica molida se trata con ácido sulfúrico en un proceso industrial controlado, se produce una reacción de acidulación en la que el ácido reacciona con el fosfato de calcio de la apatita. El resultado es una mezcla de dos compuestos: fosfato monocálcico, que es soluble en agua y constituye la forma de fósforo disponible para las plantas, y sulfato de calcio, subproducto de la reacción también conocido como yeso agrícola. Esta mezcla sólida es lo que se conoce comercialmente como superfosfato simple.

El nombre "simple" distingue a este fertilizante del superfosfato triple, que utiliza ácido fosfórico en lugar de ácido sulfúrico como agente acidulante y logra una mayor concentración de fósforo porque no incorpora el sulfato de calcio al producto final. Precisamente por retener el sulfato de calcio, el superfosfato simple aporta, además del fósforo, una cantidad relevante de azufre, un macronutriente secundario esencial para la síntesis de aminoácidos y proteínas en las plantas. Esta doble función (fuente de P y de S en un solo producto) es uno de los motivos por los que el superfosfato simple se sigue utilizando aun con la disponibilidad de fertilizantes fosfatados más concentrados.

La disolución del ácido sulfúrico en agua, una etapa habitual en diluciones y ajustes de proceso, es fuertemente exotérmica. Por eso la regla de seguridad es agregar siempre el ácido al agua lentamente, nunca a la inversa: agregar agua a un volumen de ácido concentrado puede provocar una liberación brusca de calor y proyección de líquido. Esta regla vale tanto en el laboratorio como en operaciones industriales de mayor escala.

Concentración, pureza y consistencia del ácido sulfúrico en el proceso productivo

El ácido sulfúrico que se usa en los procesos de acidulación de roca fosfórica suele especificarse en grado industrial, como el Ácido Sulfúrico 98%, un líquido viscoso, denso y oleoso, de incoloro a ligeramente amarillento, con una densidad cercana a 1,84 g/mL. Esta concentración elevada determina directamente la estequiometría de la reacción con el fosfato de calcio y, en consecuencia, la proporción entre fosfato monocálcico soluble y sulfato de calcio en el producto final.

Las variaciones en la concentración del ácido que recibe la planta industrial obligan a ajustar constantemente la dosificación para mantener la reacción dentro del rango deseado. Esto impacta directamente en el costo operativo y en la consistencia de calidad del superfosfato simple producido en cada lote.

El ácido sulfúrico también es muy higroscópico: absorbe con facilidad la humedad del ambiente. Un almacenamiento y una manipulación inadecuados pueden alterar su concentración real antes incluso de que llegue al reactor de acidulación. Por eso, la trazabilidad y la documentación técnica desde la salida del proveedor hasta la recepción en planta son indispensables.

Las impurezas del ácido sulfúrico, según su naturaleza y concentración, también pueden interferir en la reacción con la roca fosfórica o comprometer la calidad del superfosfato simple resultante. Por eso, los procesos de acidulación a escala industrial dependen de un suministro con especificación técnica clara y de consistencia lote a lote durante toda la relación con el proveedor.

¿Qué es el superfosfato simple y para qué sirve?

El superfosfato simple es un fertilizante fosfatado que se obtiene al tratar la roca fosfórica (fosfato de calcio) con ácido sulfúrico. Está compuesto por una mezcla de fosfato monocálcico, soluble y disponible para las plantas, y sulfato de calcio. Sirve como fuente de fósforo, nutriente esencial para el desarrollo radicular, la floración y la fructificación, y además aporta azufre, un nutriente secundario importante para la síntesis de proteínas vegetales.

¿Por qué hay que tratar la roca fosfórica con ácido sulfúrico antes de convertirla en fertilizante?

Porque la roca fosfórica bruta, formada mayoritariamente por apatita, tiene una estructura cristalina de solubilidad en agua muy baja. El fósforo que contiene permanece no disponible para la absorción por las raíces dentro del plazo de un ciclo agrícola. El tratamiento con ácido sulfúrico rompe esa estructura y convierte parte del fosfato de calcio en fosfato monocálcico soluble: esa es la forma en que el fósforo queda disponible desde el punto de vista agronómico.

¿Es seguro mezclar ácido sulfúrico con agua durante el proceso productivo?

La disolución del ácido sulfúrico en agua es una reacción fuertemente exotérmica, es decir, libera calor de forma intensa. La regla de seguridad universal en la manipulación de ácido sulfúrico es agregar siempre el ácido al agua lentamente, nunca agregar agua al ácido. Hacerlo al revés puede provocar un calentamiento súbito y proyección de líquido, un riesgo serio para los operadores y los equipos.

Boreto & Cardoso: suministro de ácido sulfúrico para la industria de fertilizantes

Boreto & Cardoso actúa desde hace más de 53 años en la distribución de insumos químicos industriales, con casa matriz en Santana de Parnaíba (SP) y sucursal en Limeira (SP). La empresa está certificada en ISO 9001:2015 por GSC Certificadora, con el registro BR.087.25, lo que respalda sus procesos de gestión de la calidad.

Para las operaciones que dependen del ácido sulfúrico como agente acidulante en la producción de superfosfato simple, la consistencia de concentración entre lotes y la documentación técnica que acompaña cada carga son tan relevantes como el precio del insumo. Boreto & Cardoso ofrece certificados de análisis y trazabilidad de lote para el Ácido Sulfúrico 98%. Esta documentación respalda el control de calidad de quienes operan este tipo de proceso industrial.

Solicite una cotización sin compromiso

Contáctenos para solicitar:

  • Cotización detallada de productos específicos
  • Información técnica sobre aplicaciones
  • Certificados de análisis y documentación
  • Condiciones especiales para compras regulares

Canales de atención:

📞 (11) 3931-1722 | (11) 2366-6260 📱 WhatsApp: (11) 93931-1722 | (11) 98366-6260 📧 boreto@boreto.com.br

Direcciones:

📍 Casa matriz: R. Alagoas, 30 - Santana de Parnaíba - SP 📍 Sucursal: R. Aratibá, 759 - Limeira - SP

Horario de atención: Lunes a viernes: de 8:00 a 18:00 | Sábado: de 8:00 a 12:00


Nota al lector Este artículo reúne información técnica extraída de diferentes fuentes, con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre las materias primas mencionadas. Se trata de un material solo informativo, que no representa por parte de Boreto & Cardoso ninguna indicación de aplicación, formulación ni recomendación directa de uso. Boreto & Cardoso®, con más de 50 años de experiencia, actúa exclusivamente en el suministro de insumos químicos para las más variadas aplicaciones, y queda a cargo de cada usuario verificar la adecuación y conformidad de su aplicación.